Zamioculca
Zamioculcas zamiifolia · Planta de interior
Una planta casi indestructible, con folíolos cerosos de color verde oscuro sobre tallos erguidos. Sus rizomas subterráneos almacenan agua, así que perdona los olvidos de riego y se adapta a la poca luz, aunque crece más rápido en habitaciones luminosas.

Cuidados de un vistazo
- Luz
- De luz baja a luz indirecta intensa; sin sol directo fuerte
- Riego
- Cuando el sustrato esté seco casi hasta el fondo
- Sustrato
- Mezcla de drenaje rápido, pH 6,0–7,0
- Temperatura
- Ideal 18–27 °C; mantener por encima de 10 °C
- Tamaño de maceta
- Aumentar 2–5 cm de diámetro en cada trasplante
- Maceta
- Maceta resistente con agujeros de drenaje
- Crecimiento
- Lento; unos pocos tallos nuevos al año
- Vida útil
- Más de 10 años
¿Cuándo?
Trasplanta en primavera cuando los rizomas empiecen a empujar las paredes de la maceta. Aprovecha para dividir los rizomas y obtener plantas nuevas.
Paso a paso
- Colócala en cualquier lugar con luz indirecta, incluso un pasillo algo oscuro.
- Riega a fondo solo cuando el sustrato esté seco en lo profundo de la maceta.
- En invierno, espacia los riegos a cada 4–6 semanas.
- Abona 2–3 veces durante la temporada de crecimiento con fertilizante diluido.
- Limpia las hojas brillantes para quitarles el polvo.
- Trasplanta cada 2–3 años, o cuando la maceta empiece a deformarse.
Problemas frecuentes
Mascotas
Se considera tóxica para gatos y perros; masticarla irrita la boca y el estómago. Lávate las manos después de tocar la savia. Si tienes dudas, consulta a tu veterinario.
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Fuentes
Esta página ofrece orientación general; no se indican dosis de pesticidas.