¿Por qué se ponen amarillas las hojas de mi planta? Guía de diagnóstico
Una hoja amarilla es un síntoma, no una enfermedad. La planta avisa de que algo falla en el agua, la luz, las raíces o la nutrición, o simplemente de que una hoja vieja ha cumplido su ciclo. La forma más rápida de dar con la causa es fijarse en dónde empieza el amarilleo y en cómo está el sustrato. Esta guía te lleva paso a paso por el diagnóstico.

- Primera pista
- Qué hojas: viejas, nuevas o entre nervios
- Causa más común
- Sustrato siempre demasiado húmedo
- Normal
- 1–2 hojas viejas inferiores de vez en cuando
- ¿Vuelve a ponerse verde?
- Casi nunca; la recuperación se ve en las hojas nuevas
El lugar del amarilleo es lo que más dice
Antes de cambiar nada, observa con calma. ¿Son las hojas más viejas de abajo o las más nuevas de la punta? ¿Está pálida toda la hoja o solo el tejido entre los nervios? ¿Hay manchas? Cada patrón apunta a un grupo distinto de causas.
Hojas viejas, inferiores
- Solo una o dos a la vez: envejecimiento natural.
- Muchas a la vez: exceso de riego, problemas de raíz o falta de nitrógeno.
- La carencia de magnesio se ve aquí como amarillo entre nervios verdes.
Hojas nuevas, superiores
- Brotes pálidos con nervios verdes: mala absorción de hierro, a menudo por agua dura o pH alto.
- Hojas nuevas pálidas por completo: poca luz.
- Hojas nuevas que palidecen de golpe tras un traslado: estrés.
Entre los nervios
- Nervios verdes, tejido amarillo (clorosis internervial).
- En hojas nuevas: normalmente hierro.
- En hojas viejas: normalmente magnesio.
Manchas y zonas
- Manchas amarillas con centro marrón o halo: hojas mojadas, manchas por hongos o bacterias.
- Punteado fino: araña roja o trips.
- Zonas descoloridas en el lado del sol: quemadura solar.
Demasiada o muy poca agua
El exceso de riego es la causa más común de hojas amarillas en plantas de interior. El sustrato siempre mojado expulsa el aire, las raíces se asfixian y empiezan a pudrirse, y la planta ya no puede absorber agua ni nutrientes. Las hojas se vuelven blandas y amarillas, a menudo desde abajo, y el sustrato puede oler agrio.
La falta de agua también amarillea las hojas, pero quedan secas y quebradizas en vez de blandas, los bordes se vuelven marrones y el sustrato se separa de la maceta. Tras un riego profundo, la planta suele recuperarse en pocas horas.
- Hunde un dedo 2–3 cm en el sustrato: si está húmedo, espera; si está seco, riega.
- Asegúrate de que la maceta tiene agujero de drenaje y el plato está vacío.
- Si las raíces están marrones y blandas, el problema es pudrición, no sed.
Luz: poca o un cambio brusco
Las hojas necesitan luz para fabricar clorofila. En un rincón oscuro, la planta palidece poco a poco, pierde hojas inferiores y se estira hacia la ventana. La solución es un sitio más luminoso o una lámpara de cultivo.
También ocurre lo contrario. Pasar una planta de la sombra al sol fuerte de golpe puede dejar zonas amarillo pálido o blancas en el lado que mira a la luz. Acostumbra las plantas a más luz poco a poco, durante 1–2 semanas (estimado). Muchas plantas también sueltan alguna hoja amarilla al llegar a una casa nueva; suele parar cuando se adaptan.
Carencias: nitrógeno, hierro, magnesio
Las plantas que llevan mucho tiempo en el mismo sustrato o se riegan con agua muy dura pueden quedarse sin nutrientes. El patrón ayuda a distinguirlos:
- Nitrógeno: toda la planta pasa de verde pálido a amarillo, empezando por las hojas más viejas, y crece más despacio. Habitual en plantas sin abonar desde hace un año o más.
- Hierro: amarillean las hojas más jóvenes y sus nervios siguen verdes. El hierro suele estar en el suelo, pero un pH alto (agua del grifo dura o cal) lo bloquea. Las plantas acidófilas como gardenia, azalea, camelia, hortensia y arándano son especialmente sensibles.
- Magnesio: amarilleo entre los nervios de hojas viejas, a veces con tonos rojizos. Se ve en tomates, cítricos y rosales, sobre todo en suelos arenosos o muy regados.
Usa un abono equilibrado para la falta de nitrógeno, un quelato de hierro para la clorosis férrica y un producto con magnesio para su carencia, pero solo después de descartar problemas de riego y raíces. El agua de lluvia beneficia a las plantas acidófilas.

⚠️ No calcules las dosis a ojo. Sigue exactamente la etiqueta del producto; más abono no reverdece antes y puede quemar las raíces. Si dudas, un análisis de suelo es mejor que abonar una y otra vez.
Frío, corrientes de aire y choque térmico
Las plantas tropicales de interior no toleran el frío. Una noche pegada a un cristal helado, una corriente de una puerta abierta o el viaje desde el vivero en invierno pueden amarillear y tirar hojas en pocos días. El aire caliente de un radiador produce lo mismo al resecar la planta.
- Mantén la mayoría de plantas de interior por encima de unos 13 °C (estimado).
- En invierno, las hojas no deben tocar el cristal frío.
- Aleja las plantas de puertas, aire acondicionado y radiadores.
- En exterior, amarillear tras las primeras noches frías de otoño es normal en muchas plantas.
Maceta pequeña y plagas
Raíces apretadas: cuando las raíces llenan la maceta, giran en el fondo o salen por el agujero, queda poco sustrato que retenga agua y nutrientes. La planta se seca rápido, amarillean las hojas de abajo y el crecimiento se detiene. Trasplanta en primavera a una maceta 2–5 cm más ancha.
Plagas: los insectos chupadores agotan la savia de las hojas y las dejan punteadas o amarillas. Da la vuelta a las hojas y míralas con lupa:
- Araña roja: puntitos pálidos y telillas finas; empeora con aire seco.
- Cochinillas: bolitas algodonosas blancas o bultos marrones en tallos y axilas, a menudo con melaza pegajosa.
- Pulgones y mosca blanca: pequeños insectos en brotes nuevos y envés de las hojas.
- Mosquitos del sustrato: los adultos son inofensivos, pero sus larvas pueden dañar raíces en sustrato siempre húmedo.
Aísla la planta afectada, limpia o enjuaga las hojas y usa un jabón insecticida según su etiqueta.
Envejecimiento natural: cuándo el amarillo es normal
Cada hoja tiene una vida limitada. Al crecer, la planta traslada nutrientes de sus hojas más viejas a los brotes nuevos, y esas hojas viejas amarillean y caen. Si la planta saca hojas nuevas sanas y solo amarillean una o dos de las inferiores a la vez, no hay nada que arreglar.
El amarilleo estacional también es normal: árboles y arbustos caducos en otoño, bulbos tras la floración (deja que el follaje se seque solo para alimentar el bulbo) y muchas hortalizas al final de su temporada.
Lista de comprobación paso a paso
Sigue estos pasos en orden. La mayoría de los casos se resuelven en el tercero.
- Localiza el amarilleo: ¿hojas viejas o nuevas, toda la hoja o entre nervios, con manchas o sin ellas? Usa la tabla del principio.
- Revisa el sustrato: hunde un dedo 2–3 cm y levanta la maceta. Sustrato encharcado u olor agrio indican exceso de riego; maceta muy seca y ligera, sequía.
- Revisa el drenaje: ¿tiene agujero? ¿Hay agua estancada en el plato o el macetero?
- Mira las raíces: saca la planta de la maceta. Las raíces sanas son firmes y claras; marrones y blandas indican pudrición; una masa compacta que da vueltas indica maceta pequeña.
- Revisa luz y ubicación: ¿se ha movido la planta, está en un rincón oscuro, junto a un cristal frío, una corriente o un radiador?
- Busca plagas: inspecciona el envés y los nudos con lupa.
- Piensa en la nutrición: ¿cuándo se abonó o trasplantó por última vez? ¿Riegas con agua dura del grifo?
- Cambia una sola cosa y espera: corrige la causa más probable y da a la planta 2–4 semanas (estimado). Valora el resultado por las hojas nuevas, no por las viejas amarillas.
Causas comunes y soluciones
¿Hay que cortar las hojas amarillas? ¿Cuándo preocuparse?
Una hoja mayormente amarilla rara vez vuelve a ser verde. Puedes dejar que la planta recupere lo que pueda y esperar a que la hoja se suelte con un tirón suave, o cortarla en su base con tijeras limpias para un aspecto más cuidado. Retira enseguida las hojas amarillas con manchas o podredumbre, porque pueden propagar enfermedades. Si solo una parte de la hoja está amarilla, déjala: la parte verde sigue alimentando a la planta.
No quites muchas hojas a la vez a una planta debilitada; necesita todo el verde que le queda.
⚠️ Actúa rápido si el amarilleo se extiende deprisa a muchas hojas, la base del tallo está blanda o negra, el sustrato huele a podrido, los brotes nuevos también salen amarillos y raquíticos, o la planta sigue empeorando 3–4 semanas (estimado) después de corregir los cuidados. Son señales de pudrición de raíz o de un problema serio que requiere trasplante o consejo experto.
Preguntas frecuentes
¿Las hojas amarillas pueden volver a ponerse verdes?
Rara vez. Si la causa fue leve y se detectó pronto, una hoja pálida puede recuperar algo de color, pero las hojas del todo amarillas suelen quedarse así. La recuperación se ve en las hojas nuevas.
¿Es normal que amarilleen las hojas de abajo?
Sí, si son una o dos a la vez y los brotes nuevos están sanos. Si muchas hojas inferiores amarillean rápido, revisa si hay exceso de riego.
¿Debo abonar una planta con hojas amarillas?
Solo tras descartar problemas de riego, luz y raíces. El abono no ayuda a una planta con raíces podridas y puede empeorarla. Sigue siempre la etiqueta.
¿Por qué las hojas están amarillas pero los nervios verdes?
Es clorosis internervial. En hojas nuevas suele indicar que el hierro no se absorbe, a menudo por agua dura o pH alto del suelo; en hojas viejas suele apuntar al magnesio.
Mi planta nueva suelta hojas amarillas. ¿Qué he hecho mal?
Probablemente nada. Las plantas suelen perder algunas hojas al llegar a una casa con otra luz y otra humedad. Dale luz intensa pero indirecta, riega según el sustrato y espera unas semanas.
Plantas propensas a hojas amarillas
PotusCostilla de AdánEspatifiloGardeniaHortensiaRosalTomateLimonero
Fuentes
- RHS — Chlorosis
- University of Wisconsin–Madison Extension — Analyzing Reasons for Yellow Leaves
- Iowa State University Extension — What causes leaves on my houseplant to turn yellow or brown and drop off?
Última actualización: 2 de noviembre de 2026