Narciso
Narcissus spp. · Flor
Un alegre bulbo de primavera que anuncia el fin del invierno en amarillo y blanco. Es resistente, longevo y la mayoría de ciervos y roedores no lo tocan. Plántalo en otoño y volverá y se extenderá durante muchos años.

Cuidados de un vistazo
- Luz
- Pleno sol a semisombra
- Riego
- Húmedo en primavera; puede estar seco durante el reposo estival
- Suelo
- Bien drenado, de fertilidad media, pH 6,0–7,0
- Temperatura
- Necesita 12–16 semanas de frío invernal por debajo de 10 °C
- Marco de plantación
- 10–15 cm entre plantas
- Maceta
- Al menos 8 litros y 25 cm de profundidad para 6 bulbos
- Floración
- De finales del invierno a mediados de primavera (estimado)
- Vida
- Bulbo perenne
¿Cuándo?
Planta los bulbos en otoño, de principios a mediados de la estación, cuando el suelo se haya enfriado pero aún no esté helado. En zonas cálidas elige variedades tempranas que necesiten poco frío (estimado).
Paso a paso
- Elige bulbos firmes, sin zonas blandas ni mohosas.
- Plántalos con la punta hacia arriba a 15 cm de profundidad, unas tres veces la altura del bulbo.
- Agrúpalos en grupos para un aspecto natural.
- Riega tras plantar para asentar la tierra y estimular el enraizamiento.
- Abona ligeramente con un fertilizante bajo en nitrógeno cuando asomen los brotes.
- Corta las flores marchitas para que la energía vuelva al bulbo.
- Deja las hojas al menos 6 semanas después de la floración.
- Arranca y divide las matas apretadas a principios del verano cuando florezcan menos.
Problemas frecuentes
Mascotas
Los narcisos son tóxicos para gatos y perros, y el bulbo es la parte más peligrosa. Guarda los bulbos en un lugar seguro y vigila a los perros que escarban. Ante cualquier duda, consulta al veterinario.
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Fuentes
Esta página ofrece orientación general; no se indican dosis de pesticidas.