Cómo hacer un terrario: guía paso a paso
Un terrario es un pequeño jardín dentro de un recipiente de vidrio. Bien montado, necesita muy pocos cuidados; un terrario cerrado puede pasar meses sin riego. En esta guía explicamos cada paso, desde elegir el recipiente hasta cuidarlo durante los primeros meses.

- Dificultad
- Fácil–media
- Tiempo
- 1–2 horas
- Coste
- Bajo; casi todo se encuentra en casa
- Cuidados
- Cerrado: revisar una vez al mes; abierto: regar cada 1–3 semanas (estimado)
¿Abierto o cerrado?
La primera decisión es si el terrario llevará tapa, porque de ello dependen las plantas que puedes usar.
Terrario cerrado
- Se cierra con una tapa o un tapón.
- El agua se evapora, se condensa en el vidrio y vuelve a caer: un pequeño ciclo del agua propio.
- Humedad alta: para plantas que la aman, como helechos, musgo y fitonia.
- Se riega muy pocas veces.
Terrario abierto
- La boca queda abierta y el aire circula.
- La humedad se mantiene baja.
- Para plantas que prefieren lo seco, como suculentas, cactus y haworthia.
- Se riega con regularidad pero poco, como una planta en maceta.


Cómo elegir el recipiente
- Usa vidrio transparente; el vidrio tintado frena la luz.
- Ancho de la boca: si te cabe la mano, todo es mucho más fácil. Las botellas de cuello estrecho requieren pinzas y cucharas largas.
- Tamaño: para empezar, un frasco o una campana de 2–5 litros es una buena opción (estimado). En recipientes muy pequeños las plantas se quedan sin espacio enseguida.
- Antes de usarlo, lava el recipiente con agua caliente y jabón y acláralo bien; la suciedad que quede puede favorecer el moho.
Materiales necesarios
- Recipiente de vidrio (con tapa o abierto)
- Capa de drenaje: grava, piedra pómez o bolas de arcilla expandida
- Separador: malla fina, tela o musgo seco
- Carbón activado (carbón de acuario; opcional pero recomendable)
- Sustrato: mezcla ligera y orgánica para el cerrado; sustrato para cactus con arena y pómez para el abierto
- Plantas y, si quieres, musgo, piedras y madera
- Pinzas largas, cuchara, pincel y pulverizador
Las capas, de abajo arriba
El terrario no tiene agujero de drenaje, así que el agua sobrante se acumula en el fondo. Las capas permiten que quede ahí sin tocar las raíces.
Montaje paso a paso
- Extiende 2–4 cm de grava o pómez en el fondo. Aquí se acumulará el agua sobrante.
- Espolvorea encima una capa fina de carbón activado. Ayuda a reducir olores y moho.
- Coloca el separador: la malla o el musgo seco evitan que el sustrato se mezcle con el drenaje.
- Añade 5–8 cm de sustrato. Si lo dejas algo más alto al fondo, ganarás sensación de profundidad.
- Saca las plantas de sus macetas y sacude con suavidad el exceso de tierra. Coloca primero la más grande y luego las pequeñas alrededor.
- Deja espacio entre las plantas; van a crecer. Que las hojas no toquen el vidrio.
- Rellena los huecos con musgo, piedras o madera.
- Limpia con el pincel la tierra que haya caído en el vidrio y las hojas.
- Humedece ligeramente con el pulverizador. Que el primer riego sea escaso: el exceso de agua es más difícil de corregir que la falta.
¿Qué plantas son adecuadas?
Elige plantas de crecimiento lento que se mantengan pequeñas. Las de crecimiento rápido llenan el recipiente en pocos meses.
Para terrario cerrado
- Fitonia (planta mosaico)
- Helechos pequeños
- Peperomia
- Musgos
- Begonias pequeñas
- Violeta africana (variedades mini)
Para terrario abierto
- Haworthia
- Echeveria
- Cactus pequeños
- Rosario (durante un tiempo)
- Lithops (piedras vivas)

⚠️ No pongas suculentas en un terrario cerrado. La humedad alta hace que se pudran enseguida.
Luz y ubicación
Coloca el terrario en un lugar con luz abundante pero indirecta. El sol directo calienta el vidrio; dentro de un recipiente cerrado, la temperatura puede subir en pocas horas hasta cocer las plantas. En la mayoría de las casas, una ventana orientada al norte o al este funciona bien. Si hay poca luz, basta con una pequeña lámpara LED de cultivo.

Riego y cuidados
Terrario cerrado: ver algo de vaho en el vidrio por la mañana es normal y buena señal. Si el vidrio está empañado del todo durante todo el día, hay demasiada humedad; deja la tapa abierta unas horas. Si nunca se empaña y el sustrato se aclara, dale unas pulverizaciones. La mayoría de los terrarios cerrados pasan meses sin riego (estimado).
Terrario abierto: riega cuando el sustrato esté completamente seco, con tan poca agua que no se encharque el fondo. En la mayoría de las casas basta con cada 1–3 semanas (estimado).
En general: retira enseguida las hojas secas. Recorta con tijeras las plantas que crezcan demasiado. Casi nunca hace falta abono; el crecimiento lento es justo lo que buscamos.
Problemas frecuentes y soluciones
Un poco de historia
La idea de cultivar plantas en un recipiente de vidrio cerrado surgió en Londres a finales de la década de 1820. Estos recipientes se conocieron como «cajas de Ward» (Wardian cases) y permitieron transportar plantas vivas en largos viajes por mar. Los terrarios actuales se basan en el mismo principio: un recipiente cerrado mantiene la humedad dentro.

Preguntas frecuentes
¿De verdad un terrario cerrado no se riega nunca?
Nunca no, pero muy rara vez. Cuando la humedad está equilibrada, el agua circula dentro del recipiente. Aun así, conviene revisar el vaho del vidrio y el color del sustrato una vez al mes.
¿Puedo poner solo arena en lugar de sustrato?
En un terrario abierto de suculentas sirve una mezcla con mucha arena. En uno cerrado, las plantas necesitan un sustrato orgánico que retenga nutrientes y humedad.
¿Es imprescindible el carbón activado?
No, pero en un terrario cerrado reduce el riesgo de olores y moho. El carbón de acuario sirve.
¿Cuánto dura un terrario?
Un terrario cerrado bien montado puede durar años. A medida que las plantas crecen, habrá que podarlas o cambiar alguna.
Plantas que puedes usar en un terrario
PeperomiaHelecho de BostonHaworthiaEcheveriaRosarioVioleta africana
Fuentes
Última actualización: 2 de noviembre de 2026