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Cómo hacer compost en casa: guía para principiantes

Buena parte de la basura doméstica son cáscaras, posos de café y restos de poda que podrían convertirse en alimento gratuito para el suelo. Compostar es dar a los microorganismos la mezcla adecuada de comida, agua y aire. Esta guía explica qué echar, qué método conviene a tu espacio, cómo empezar y qué hacer si algo falla.

Cómo hacer compost en casa: guía para principiantes
Foto: Andy Li, CC0 · Wikimedia Commons
Receta básica
Unas 2–3 partes de marrones por 1 de verdes (estimado)
Humedad
Como una esponja escurrida
Listo en
2–12 meses según el método (estimado)
Nunca
Carne, lácteos, aceite, plantas enfermas, heces de mascotas

¿Qué es el compost y para qué sirve?

El compost es materia orgánica que bacterias, hongos, lombrices y otros pequeños organismos han descompuesto en un material oscuro, suelto y con olor a tierra. No es un abono potente, pero es de lo mejor que puedes añadir al suelo.

  • Mejor estructura: Afloja los suelos arcillosos y ayuda a los arenosos a retener agua.
  • Nutrientes lentos: Libera pequeñas cantidades de nutrientes durante meses y alimenta la vida del suelo.
  • Menos basura: Los restos de cocina y jardín no van al contenedor.
  • Ahorro: Compras menos enmiendas y acolchado.
Un montón de compost abierto con restos de jardín y cocina.
Un montón de compost abierto con restos de jardín y cocina. Foto: Ksd5, CC0 · Wikimedia Commons

Verdes y marrones: los dos ingredientes

Los microorganismos necesitan dos tipos de alimento. Los verdes son frescos, húmedos y ricos en nitrógeno; aceleran el proceso. Los marrones son secos, leñosos y ricos en carbono; aportan energía y mantienen huecos de aire. Demasiados verdes dan un montón húmedo y maloliente; demasiados marrones, uno que apenas cambia. Para empezar, unos 2–3 cubos de marrones por cada cubo de verdes, en volumen (estimado).

Verdes (nitrógeno)

  • Peladuras de fruta y verdura
  • Posos de café y hojas de té (bolsitas sin plástico)
  • Césped recién cortado, en capas finas
  • Podas verdes tiernas y plantas de temporada acabadas
  • Estiércol de herbívoros (conejos, gallinas, caballos)

Marrones (carbono)

  • Hojas secas caídas
  • Cartón sin tratar y hueveras, troceados
  • Papel y periódico triturados (sin papel satinado)
  • Paja, astillas de madera, ramitas picadas
  • Serrín de madera sin tratar, en poca cantidad

Qué se puede echar y qué no

Un montón casero rara vez se calienta lo suficiente para eliminar todos los patógenos y semillas, así que hay cosas que conviene dejar fuera. Si dudas, no lo eches.

Sí

  • Restos crudos de fruta y verdura
  • Cáscaras de huevo trituradas
  • Posos de café, filtros, té a granel
  • Hojas, césped, restos de poda
  • Cartón, papel de cocina, papel sin tinta
  • Pelo y retales de lana o algodón puros
  • Ceniza de madera en poca cantidad

No

  • Carne, pescado y huesos
  • Leche, queso, yogur y otros lácteos
  • Aceite de cocina, grasas y comida grasienta
  • Plantas enfermas o con plagas
  • Heces de gato y perro, arena de gato usada
  • Raíces de malas hierbas perennes y hierbas con semilla
  • Papel satinado, cartón plastificado, ceniza de carbón

⚠️ Nunca añadas heces de gato o perro: pueden llevar parásitos que sobreviven en un compost casero. Carne, lácteos y aceite atraen ratas y causan malos olores.

Elegir el método

Elige según el espacio y la cantidad de residuos. Todos siguen la misma lógica de verdes y marrones.

Montón abierto en el jardín

  • Lo más barato; basta un rincón de tierra.
  • Ideal para muchas hojas y restos de jardín.
  • Más lento y desordenado; los restos expuestos pueden atraer animales.

Compostera

  • Recipiente cerrado de plástico o madera sobre tierra.
  • Ordenado, conserva calor y humedad, aleja plagas.
  • Sirve para casi cualquier jardín; con una segunda compostera, una madura mientras llenas la otra.

Cubo cerrado / bokashi (balcón)

  • Cubo hermético donde los restos fermentan con salvado inoculado.
  • Admite pequeñas cantidades de comida cocinada; cerrado apenas huele.
  • No es compost terminado: el fermentado debe enterrarse o añadirse a una compostera para descomponerse unas semanas.

Vermicompost

  • Caja con lombrices rojas de compost (no lombrices del jardín) en un lecho.
  • Funciona en interior o en el balcón; produce humus de lombriz muy rico.
  • Alimenta poco a poco; no les gustan los cítricos, la cebolla, el calor ni las heladas.
Lombrices de compost trabajando entre restos de cocina.
Lombrices de compost trabajando entre restos de cocina. Foto: Gordon Joly, CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Montaje paso a paso

Para una compostera o un montón en el jardín:

  1. Elige el lugar: Suelo llano, con buen drenaje, en semisombra y cerca de la cocina. Sobre tierra desnuda pueden entrar lombrices y microorganismos.
  2. Haz una base gruesa: Pon 10–15 cm de ramitas o paja en el fondo para que circule el aire y escurra el agua.
  3. Alterna verdes y marrones: Añade restos de cocina y material fresco y cubre cada aporte con una capa más gruesa de marrones. Termina siempre con marrones arriba para evitar moscas y olores.
  4. Trocea lo grande: Corta tallos, cáscaras y cartón en trozos de unos 5 cm o menos; se descomponen mucho antes.
  5. Controla la humedad: Riega las capas secas y añade marrones a las mojadas.
  6. Echa un puñado de tierra o compost viejo: Aporta los microorganismos que inician el proceso.
  7. Sigue alimentando y voltea: Continúa igual y mezcla el montón cada pocas semanas.

Humedad, aire y volteo

Los organismos del compost necesitan agua y oxígeno.

  • Humedad: Aprieta un puñado. Debe sentirse como una esponja escurrida: húmedo, con una o dos gotas como mucho. Muy seco, no pasa nada; chorreando, falta aire y el montón se agria.
  • Aire: Los marrones gruesos mantienen canales de aire. Evita capas gruesas de césped, que se apelmazan y se vuelven viscosas.
  • Volteo: Mezclar con una horca cada 2–4 semanas (estimado) aporta aire y lleva el material exterior al centro caliente. Sin voltear también funciona, más despacio.
  • Calor: Un montón grande y equilibrado (unos 1 × 1 × 1 m o más) puede calentarse bastante por dentro. Las composteras pequeñas se mantienen más frescas; es normal.

¿Cuándo está listo el compost?

El compost maduro es marrón oscuro, suelto y huele a tierra de bosque. Ya no se reconocen los restos, salvo alguna ramita o cáscara de huevo. El montón habrá bajado a cerca de la mitad.

  • Montón caliente volteado: unos 2–4 meses (estimado).
  • Compostera sin voltear: unos 6–12 meses (estimado).
  • Vermicompostera: humus listo en unos 3–6 meses (estimado).

Criba los trozos gruesos y devuélvelos a la compostera. Prueba sencilla: siembra berros en una maceta con compost; si germinan y crecen normalmente, está listo.

Compost maduro: oscuro, suelto y sin restos reconocibles.
Compost maduro: oscuro, suelto y sin restos reconocibles. Foto: Bernard Dejean, CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Cómo usar el compost maduro

  • Bancales y arriates: Extiende 3–8 cm en primavera u otoño y mézclalo un poco con la capa superior, o déjalo como acolchado.
  • Sustrato para macetas: Mezcla aproximadamente 1 parte de compost con 3–4 de sustrato (estimado). El compost puro es demasiado denso y rico para macetas.
  • Semilleros: Poco o nada en el sustrato de siembra; las plántulas prefieren un medio fino y pobre.
  • Césped y árboles: Cribado, en capa fina sobre el césped, o como anillo de acolchado alrededor del árbol sin tocar el tronco.

⚠️ En macetas usa solo compost totalmente maduro. El compost a medio hacer sigue descomponiéndose en la maceta, puede calentarse y dañar las raíces.

Problemas comunes y soluciones

Huele a podrido o a amoníacoDemasiados verdes o demasiada humedad; falta aire. Mezcla bastantes marrones secos (cartón troceado, hojas) y voltea.
Mosquitas de la fruta u otras moscasEntierra los restos frescos en el centro y cúbrelos siempre con marrones. Mantén la tapa cerrada; en el bokashi, presiona para sacar el aire y cierra bien.
Demasiado húmedo y viscosoAñade marrones, voltea y protégelo de la lluvia fuerte. Comprueba que la base drena.
Demasiado seco, no avanzaRiega mientras volteas hasta la textura de esponja escurrida y añade algo de verde fresco.
No se calientaPuede ser pequeño, estar seco o tener pocos verdes. Añade verdes y agua, voltea y monta un lote más grande de una vez si quieres calor. Un montón frío también composta, solo que despacio.
Ratas u otros animalesNo eches carne, lácteos ni comida cocinada, usa una compostera cerrada con malla metálica en la base y mantén el contenido húmedo.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden compostar cítricos y piel de cebolla?

Sí en el montón del jardín, con moderación. En la vermicompostera, al mínimo, porque no gustan a las lombrices.

¿Hace falta un activador de compost?

Normalmente no. Un puñado de tierra del jardín o compost maduro aporta suficientes microorganismos; importa más el equilibrio verdes-marrones.

¿Se puede compostar en invierno?

Sí. Con el frío la actividad baja, pero puedes seguir añadiendo restos; en primavera el montón se reactiva.

¿Las bolsas «compostables» sirven para la compostera casera?

Muchas están pensadas para compostaje industrial y en casa se degradan despacio. Busca la certificación de compostaje doméstico o no las uses.

¿Se puede compostar en el balcón sin olores?

Sí, con un cubo bokashi hermético o una vermicompostera bien cuidada. El olor suele indicar exceso de comida o poco lecho seco.

Plantas que agradecen un suelo con compost

TomateCalabacínPimientoLechugaAlbahacaRosalFresaCalabaza

Fuentes

Última actualización: 2 de noviembre de 2026